Dicho lo cual, aquí va el canvas que me servirá para presentarlo. Espero vuestras aportaciones :)
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lunes, 9 de julio de 2018
Diario de misión #GamificaMooc Día 6: Prototipo del proyecto
Ya estamos. Después de mucho pensar, leer y bichear unas páginas y otras, llega el momento definitivo de mostrar nuestro prototipo final, con algo de pudor y bastante ilusión por poder ponerlo en práctica el año que viene, con un grupo real y concreto al que tendré que adaptar seguramente estos retos que he diseñado de forma teórica. Y ya que "a gamificar se aprende gamificando", lo importante era intentarlo, siendo conscientes de que estos es un proyecto en proceso, que tendrá sentido cuando tenga un grupo real y objetivo al que será destinado, que lo probará y testeará y me enseñará los errores, los puntos fuertes y que me ayudará a mejorarlo.
Dicho lo cual, aquí va el canvas que me servirá para presentarlo. Espero vuestras aportaciones :)
Dicho lo cual, aquí va el canvas que me servirá para presentarlo. Espero vuestras aportaciones :)
sábado, 4 de febrero de 2017
Ruta literaria "La Granada de Francisco Ayala"
Este año nuestro centro participa en el programa educativo "Clásicos Escolares" de la Junta de Andalucía. En torno a este, vamos a ir realizando diferentes actividades relacionadas con la lectura de clásicos de la literatura andaluza, española e universal.
El grupo de 1º Bachillerato D ha participado en la actividad "Recuerdos de Granada", propuesta por la Fundación Francisco Ayala.
La propuesta consistía en la lectura de una parte de la obra autobiográfica de este autor granadino para que el alumnado la analizara, comprendiera y, finalmente, redactara un texto propio inspirándose en el de Ayala, reflejando un recuerdo de su infancia.
Paralelamente a esta actividad, hemos preparado en diciembre de 2016 una ruta literaria por Granada, seleccionando fragmentos de la obra del novelista que han ido leyendo los alumnos y alumnas, por grupos, recorriendo las calles y edificios de Granada más significativos en la vida del autor, desde el Albaicín hasta el Alcázar Genil, donde se ubica la Fundación que lleva su nombre:
El grupo de 1º Bachillerato D ha participado en la actividad "Recuerdos de Granada", propuesta por la Fundación Francisco Ayala.
La propuesta consistía en la lectura de una parte de la obra autobiográfica de este autor granadino para que el alumnado la analizara, comprendiera y, finalmente, redactara un texto propio inspirándose en el de Ayala, reflejando un recuerdo de su infancia.
![]() |
| Plano de la ruta literaria |
Paralelamente a esta actividad, hemos preparado en diciembre de 2016 una ruta literaria por Granada, seleccionando fragmentos de la obra del novelista que han ido leyendo los alumnos y alumnas, por grupos, recorriendo las calles y edificios de Granada más significativos en la vida del autor, desde el Albaicín hasta el Alcázar Genil, donde se ubica la Fundación que lleva su nombre:
| Visita al Alcázar Genil |
lunes, 4 de febrero de 2013
Actividades Morfología I
Lee
el siguiente texto y responde.
Un total de cincuentaysiete
ciudades de toda España han acogido hoy la mayor manifestación
sindical de los últimos años, convocada por CCOO y UGT contra la reforma
laboral del Gobierno que flexibiliza el despido en el país con la mayor
tasa de desempleo de la eurozona.
Bajo el lema "No
a la reforma laboral injusta con los trabajadores, ineficaz para la economía e inútil para el empleo", muchas
marchas buscan recortar en lo posible el golpe a los derechos laborales
y servir de ensayo a una eventual huelga general. "Queremos corregir en
profundidad ésta , y ese es nuestro objetivo y las
manifestaciones de hoy son
necesarias porque son un cauce , un instrumento democrático para intentar
conseguir ese objetivo", dijo el secretario general de la Unión
General de Trabajadores, Cándido Méndez.
a) Identifica
diez adjetivos presentes en el texto y clasifícalos en adjuntos o conexos.
b) Clasifica
los siguientes sustantivos del texto: ciudades, manifestación, año, reforma,
país, lema, Cándido, instrumento, huelga, trabajadores.
c)
Clasifica las palabras subrayadas en
determinantes o pronombres, especificando su tipo.
Construye cinco oraciones que contengan en cada caso la unidad que se indica:
– Pronombre demostrativo.
– Pronombre existencial.
– Pronombre cuantitativo.
– Determinante demostrativo pospuesto al sustantivo.
– Determinante posesivo.
Construye cinco oraciones que contengan en cada caso la unidad que se indica:
– Pronombre demostrativo.
– Pronombre existencial.
– Pronombre cuantitativo.
– Determinante demostrativo pospuesto al sustantivo.
– Determinante posesivo.
domingo, 3 de febrero de 2013
El romancero
El romance es un tipo de composición de extensión indefinida formada por versos octosílabos, con rima consonante (8- 8a 8- 8a 8-8a...) cuyo origen probablemente se remonte a los cantares de gesta, que habrían ido evolucionando de forma popular y reinterpretándose hasta llegar a ser recitado en versos octosílabos.
Tipos: históricos, fronterizos, legendarios, novelescos, líricos.
Para más info: aquí
Tipos: históricos, fronterizos, legendarios, novelescos, líricos.
Para más info: aquí
Romance histórico: "La venganza de Mudarra"
Los siete infantes de Lara, hijos de Gonzalo Gustios, asisten a la boda de su tíoRodrigo de Lara con doña Lambra, en Burgos. Durante la fiesta, la novia se cree ofendida por los infantes y Rodrigo promete vengarla. Enviado Gonzalo Gustios a Córdoba con una falsa embajada, es retenido por Almanzor, que no se atreve a matarlo. Para completar la traición, Rodrigo prepara una trampa a sus sobrinos, que son decapitados por los moros. Almanzor presenta las cabezas de sus hijos a su prisionero. Para consolarlo de sus penas, el caudillo moro le ofrece a su hermana con la que tiene un hijo, Mudarra, que vengará la muerte de sus hermanos, los siete infantes de Lara. Este romance es el último de la serie, y resume el final de una trágica historia de venganzas familiares. | ||
| A caza va don Rodrigo, ese que dicen de Lara; perdido había el azor, no hallaba ninguna caza; con la gran siesta que hace arrimado se ha a una haya, maldiciendo a Mudarrillo, hijo de la renegada, que si a las manos hubiese que le sacaría el alma. El señor estando en esto, Mudarrillo que asomaba: -Dios te salve, buen señor, debajo la verde haya. -Así haga a ti, caballero; | buena sea tu llegada. -Dígasme, señor, tu nombre, decirte he yo la mi gracia. -A mí me llaman don Rodrigo, y aun don Rodrigo de Lara, cuñado de don Gonzalo, hermano de doña Sancha; por sobrinos me los hube los siete infantes de Lara. Maldigo aquí a Mudarrillo, Hijo de la renegada, si delante lo tuviese, yo le sacaría el alma. -Si a ti dicen don Rodrigo, y aun don Rodrigo de Lara, a mí Mudarra González, | hijo de la renegada, de Gonzalo Gustios hijo y alnado de doña Sancha; por hermanos me los hube los siete infantes de Lara; tú los vendiste, traidor, en el val del Arabiana. Mas si Dios ahora me ayuda, aquí dejarás el alma. -Espéresme, don Mudarra, iré a tomar las mis armas. -El espera que tú diste a los infantes de Lara; aquí morirás, traidor, enemigo de doña Sancha. |
Romance fronterizo: "Abenámar"
En el año 1431, el rey Juan II de Castilla llega ante Granada acompañado del infante
moro Abenámar, a quien había ofrecido el trono de este reino. La cuidad se rinde y el infante es reconocido rey en ella. El romance tiene evidente inspiración morisca. Los poetas árabes llaman con frecuencia "esposo" de una región al señor de ella, y de aquí el romance tomó su imagen de la cuidad vista como una novia a cuya mano aspira el sitiador. | ||
| -¡Abenámar, Abenábar, moro de la morería, el día que tú naciste grandes señales había! Estaba la mar en calma, la luna estaba crecida; moro que en tal signo nace no debe decir mentira. -No te la diré, señor, aunque me cueste la vida. -Yo te agradezco, Abenámar, aquesta tu cortesía. ¿Qué castillos son aquéllos? ¡Altos son y relucían! -El Alhambra era, señor, y la otra, la mezquita; | los otros, los Alixares, labrados a maravilla. El moro que los labraba, cien doblas ganaba al día, y el día que no los labra otras tantas se perdía; desque los tuvo labrados, el rey le quitó la vida porque no labre otros tales al rey del Andalucía. El otro es Torres Bermejas, castillo de gran valía; el otro, Generalife huerta que par no tenía. Allí hablara el rey don Juan, bien oiréis lo que decía: | -Si tú quisieras, Granada, contigo me casaría; daréte en arras y dote a Córdoba y a Sevilla. -Casada soy, rey don Juan, casada soy, que no viuda; el moro que a mí me tiene muy grande bien me quería. Hablara allí el rey don Juan, estas palabras decía: -Échenme acá mis lombardas doña Sancha y doña Elvira; tiraremos a lo alto, lo bajo ello se daría. El combate era tan fuerte que grande temor ponía. |
Romance legendario: "El infante Arnaldos"
En este romance de aventuras, el infante Arnaldos se embarca en una nave desconocida y
encuentra en ella a sus familiares y criados, que andaban buscándole. El final truncado, al que llega después de varias tentativas, convierte un romance de escaso interés en una obra maestra, pues da a la canción del marinero un gran misterio. El acierto en el corte brusco aparece así como una verdadera creación poética. | ||
| ¡Quién hubiera tal ventura sobre las aguas del mar como hubo el infante Arnaldos la mañana de San Juan! Andando a buscar la caza para su falcón cebar, vio venir una galera que a tierra quiere llegar; las velas trae de sedas, la jarcia de oro torzal, | áncoras tiene de palta, tablas de fino coral. Marinero que la guía, diciendo viene un cantar, que la mar ponía en calma, los vientos hace amainar; los peces que andan al hondo, arriba los hace andar; las aves que van volando, | al mástil vienen posar. Allí habló el infante Arnaldos, bien oiréis lo que dirá: -Por tu vida, el marinero, dígasme ora ese cantar. Respondióle el marinero, tal respuesta le fue a dar: -Yo no digo mi canción sino a quien conmigo va. |
Romance lírico: "El prisionero"
Una simple canción carcelera convertida en una expresión emocionada del aislamiento y la
incomunicación. | ||
| Que por mayo era, por mayo, cuando hace la calor, cuando los trigos encañan y están los campos en flor, cuando canta la calandria y responde el ruiseñor, | cuando los enamorados van a servir al amor; sino yo, triste, cuitado, que vivo en esta prisión; que no sé cuándo es de día | ni cuándo las noches son, sino por una avecilla que me canta al albor. Matómela un ballestero; déle Dios mal galardón. |
miércoles, 16 de enero de 2013
La lírica tradicional del s. XV
La lírica tradicional es aquella que se transmite de forma oral entre el pueblo desde tiempos inmemoriales. Surgían a partir de situaciones y momentos cotidianos -el trabajo, la fiesta, el amor- entre la población de las villas y los pueblos.
Las primeras manifestaciones que conservamos son las jarchas, las cantigas de amigo y los villancicos, de los que ya hemos hablado.
Los temas más empleados son los siguientes:
- Canciones de tema amoroso: la mujer que se queja a su confidente, la belleza femenina, la niña enamorada, el amado ausente, el amor feliz... son algunas de sus variantes. También es un tema común la mujer casada contra su voluntad, la "malmaridada".
Si tú, amor, no me consuelas
viendo que me muero por ti,
¿Quién habrá dolor de mí?
Monjica en religión
me quiero entrar
para no malmaridar.
Me casó mi madre chiquita y bonita
con un muchachito que yo no quería.
A la media noche el pícaro salía
con capa terciada y espada ceñida.
Le seguí sus pasos por ver dónde iba 5
Y lo vi entrar casa su querida.
Me puse a escuchar por ver qué decía
y lo oí decir: -Cielo y alma mía,
para ti te compro flores y mantillas,
para mi mujer palo en las costillas. 10
Me vine pa casa por ver si venía;
me puse a planchar, planchar no podía;
me puse a fregar, fregar no podía;
me puse a barrer, barrer no podía;
me asomé al balcón por ver si venía; 15
lo veí subir por la calle arriba,
venía diciendo: -Ábreme, María,
que vengo cansado de buscar la vida.
Tú vienes cansado casa tu querida.
-¡Mujer del diablo, quién te lo diría! 20-¡Hombre los diablos, yo que lo sabía!
- Plantos o endechas: canciones fúnebres.
¡Llorad las damas si Dios os valga!
Guillén peraza queó e la Palma
la flor marchita de su cara.
No eres palama, eres retama,
eres criprés de trsite rama,
eres desdciha, desdicha mala.
- Mayas: canciones dedicadas al mes de mayo, cuando florecen la primavera y el amor.
Entra mayo y sale abril,
tan garridico le vi venir.
Entra mayo con sus flores,
sale abril con sus amores,
y los dulces amadores
comienzan a bien servir.
- Albas: El amanecer es el momento en que se despiden los amantes para no ser descubiertos. También suele ser una hora de encuentro.
Ya cantan los allos,
buen amor, y vete,
cata que amanece.
- Canciones de trabajo y fiesta: composiciones para sobrellevar las tareas de cada día. Son frecuentes los tonos burlescos:
Tres morillas me enamoran
en Jaén,
Axa y Fátima y Marién.
Tres morillas tan garridas
iban a coger olivas,
y hallábanlas cogidas
en Jaén,
Axa y Fátima y Marién.
Y hallábanlas cogidas,
y tornaban desmaídas 10
y las colores perdidas
en Jaén,
Axa y Fátima y Marién.
Tres moricas tan lozanas,
tres moricas tan lozanas, 15
iban a coger manzanas
a Jaén,
Axa y Fátima y Marién.
Las primeras manifestaciones que conservamos son las jarchas, las cantigas de amigo y los villancicos, de los que ya hemos hablado.
Los temas más empleados son los siguientes:
- Canciones de tema amoroso: la mujer que se queja a su confidente, la belleza femenina, la niña enamorada, el amado ausente, el amor feliz... son algunas de sus variantes. También es un tema común la mujer casada contra su voluntad, la "malmaridada".
Si tú, amor, no me consuelas
viendo que me muero por ti,
¿Quién habrá dolor de mí?
Monjica en religión
me quiero entrar
para no malmaridar.
Me casó mi madre chiquita y bonitacon un muchachito que yo no quería.
A la media noche el pícaro salía
con capa terciada y espada ceñida.
Le seguí sus pasos por ver dónde iba 5
Y lo vi entrar casa su querida.
Me puse a escuchar por ver qué decía
y lo oí decir: -Cielo y alma mía,
para ti te compro flores y mantillas,
para mi mujer palo en las costillas. 10
Me vine pa casa por ver si venía;
me puse a planchar, planchar no podía;
me puse a fregar, fregar no podía;
me puse a barrer, barrer no podía;
me asomé al balcón por ver si venía; 15
lo veí subir por la calle arriba,
venía diciendo: -Ábreme, María,
que vengo cansado de buscar la vida.
Tú vienes cansado casa tu querida.
-¡Mujer del diablo, quién te lo diría! 20-¡Hombre los diablos, yo que lo sabía!
- Plantos o endechas: canciones fúnebres.
¡Llorad las damas si Dios os valga!
Guillén peraza queó e la Palma
la flor marchita de su cara.
No eres palama, eres retama,
eres criprés de trsite rama,
eres desdciha, desdicha mala.
- Mayas: canciones dedicadas al mes de mayo, cuando florecen la primavera y el amor.
Entra mayo y sale abril,
tan garridico le vi venir.
Entra mayo con sus flores,
sale abril con sus amores,
y los dulces amadores
comienzan a bien servir.
- Albas: El amanecer es el momento en que se despiden los amantes para no ser descubiertos. También suele ser una hora de encuentro.
Ya cantan los allos,
buen amor, y vete,
cata que amanece.
- Canciones de trabajo y fiesta: composiciones para sobrellevar las tareas de cada día. Son frecuentes los tonos burlescos:
Tres morillas me enamoran
en Jaén,
Axa y Fátima y Marién.
Tres morillas tan garridas
iban a coger olivas,
y hallábanlas cogidas
en Jaén,
Axa y Fátima y Marién.
Y hallábanlas cogidas,
y tornaban desmaídas 10
y las colores perdidas
en Jaén,
Axa y Fátima y Marién.
Tres moricas tan lozanas,
tres moricas tan lozanas, 15
iban a coger manzanas
a Jaén,
Axa y Fátima y Marién.
lunes, 22 de octubre de 2012
Literatura comparada e intertextualidad
Como hemos visto en clase, la Intertextualidad es el análisis de las relaciones entre textos, es decir de las influencias que ha ejercido un texto base (hipotexto) sobre otros (hipertextos). La literatura comparada, además, estudia las relaciones de la literatura con otras artes, como el cine, la pintura, la escultura, etc.
Como ejemplos hemos visto el uso del tópico de la vida como camino en Jorge Manrique (hipotexto) y en Antonio Machado (hipertexto):
Y sobre todo, el distinto tratamiento del mito de Apolo y Dafne, desde Ovidio (hipotexto) a Quevedo, pasando por Garcilaso y Bernini (hipertextos):
Como ejemplos hemos visto el uso del tópico de la vida como camino en Jorge Manrique (hipotexto) y en Antonio Machado (hipertexto):
Y sobre todo, el distinto tratamiento del mito de Apolo y Dafne, desde Ovidio (hipotexto) a Quevedo, pasando por Garcilaso y Bernini (hipertextos):
Ovidio,
Metamorfosis
El
primer amor de Febo fue Dafne, la hija del Peneo, hecho que no fue
infundido por un pequeño azar, sino por la cruel ira de Cupido.(…)
El hijo de Venus le contestó: “Tu arco lo traspasa todo, Febo,
pero el mío te traspasará a ti; cuanto más vayan cediendo ante ti
todos los animales, tanto más superará mi gloria a la tuya”. Y
hendiendo el aire con el batir de sus alas y sin pérdida de tiempo,
se posó sobre la cima umbrosa del Parnaso; saca dos flechas de su
carcaj repleto, que tiene diversos fines: una ahuyenta el amor, y
otra hace que nazca. La que hace brotar el amor es de oro y está
provista de una punta aguda y brillante; la que lo ahuyenta es obtusa
y tiene plomo bajo la caña. Con esta hiere el dios a la ninfa, hija
del Peneo; con la primera atraviesa los huesos de Apolo hasta la
médula. El uno ama enseguida; la otra rehuye incluso el nombre del
amante. (…)
“¡Oh,
ninfa, hija de Peneo, detente, te lo suplico!, no te persigo como
enemigo; ¡ninfa, párate! El corderillo huye así del lobo, el
cervatillo del león, las palomas con sus trémulas alas huyen del
águila y cada uno de sus enemigos; yo te persigo a causa de mi amor
hacia ti. ¡Hay desdichado de mí!” (…)
La
hija del Peneo, con tímida carrera, huyó de él cuando estaba a
punto de decir más cosas y le dejó con sus palabras inacabadas,
siempre bella a sus ojos; los vientos desvelaban sus carnes, sus
soplos, llegando sobre ella en sentido contrario, agitaba sus
vestidos y la ligera brisa echaba hacia atrás sus cabellos
levantados; su huída realzaba más su belleza. Pero el joven dios no
puede soportar perder ya más tiempo con dulces palabras y, como el
mismo amor le incitaba, sigue sus pasos con redoblada rapidez
Sin
embargo, el que persigue, ayudado por las alas del Amor, es más
veloz y no necesita descanso; ya se inclina sobre la espalda de la
fugitiva y lanza su aliento sobre la cabellera esparcida sobre la
nuca. Ella, perdidas las fuerzas, palidece y, vencida por la fatiga
de tan vertiginosa fuga, contemplando las aguas del Peneo, dijo:
“Auxíliame, padre mío, si los ríos tenéis poder divino;
transfórmame y haz que yo pierda la figura por la que he agradado
excesivamente”.
Apenas
terminada la súplica, una pesada torpeza se apodera de sus miembros,
sus delicados senos se ciñen con una tierna corteza, sus cabellos se
alargan y se transforman en follaje y sus brazos en ramas; los pies,
antes tan rápidos, se adhieren al suelo con raíces hondas y su
rostro es rematado por la copa; solamente permanece en ella el
brillo. Febo también así la ama y apoyada su diestra en el tronco,
todavía siente que su corazón palpita bajo la corteza nueva y,
estrechando con sus manos las ramas que reemplazan a sus miembros, da
besos a la madera; sin embargo, la madera rehúsa sus besos. Y el
dios le dijo: “Ya que no puedes ser mi esposa, serás en verdad mi
árbol; siempre mi cabellera, mis cítaras y mi carcaj se adornarán
contigo. ¡Oh, laurel!, tú acompañarás a los capitanes del Lacio
cuando los alegres cantos celebren el triunfo y el Capitolio vea los
largos cortejos.
![]() |
| Bernini, Apolo y Dafne (1622-1625) |
Garcilaso
de la Vega
(1501-1536)
Soneto
XIII
A Dafne ya los brazos le
crecían
y
en luengos ramos vueltos se mostraban;
en
verdes hojas vi que se tornaban
los
cabellos qu'el oro escurecían;
de áspera corteza se cubrían
5
los
tiernos miembros que aun bullendo 'staban;
los
blancos pies en tierra se hincaban
y
en torcidas raíces se volvían.
Aquel que fue la causa de tal
daño,
a
fuerza de llorar, crecer hacía 10
este
árbol, que con lágrimas regaba.
¡Oh miserable estado, oh mal
tamaño,
que
con llorarla crezca cada día
la
causa y la razón por que lloraba!
Égloga
III
Dinámene
no menos artificio
mostraba en la labor que había tejido,
pintando a Apolo en el robusto oficio
de la silvestre caza embebecido.
Mudar luego le hace el ejercicio
la vengativa mano de Cupido.
que hizo a Apolo consumirse en lloro
después que le enclavó con punta de oro.
Dafne con el cabello suelto al viento,
sin perdonar al blanco pie corria
por áspero camino, tan sin tiento
que Apolo en la pintura parecía que,
porque ella templase el movimiento,
con menos ligereza la segura.
El va siguiendo, y ella huye
como quien siente al pecho el odioso plomo.
Mas a la fin los brazos le crecían,
y en sendos ramos vueltos se mostraban.
Y los cabellos. que vencer solían
al oro fino, en hojas se tornaban;
en torcidas raíces se extendían
los blancos pies, y en tierra se hincaban;
llora el amante, y busca el ser primero,
besando y abrazando aquel madero.
mostraba en la labor que había tejido,
pintando a Apolo en el robusto oficio
de la silvestre caza embebecido.
Mudar luego le hace el ejercicio
la vengativa mano de Cupido.
que hizo a Apolo consumirse en lloro
después que le enclavó con punta de oro.
Dafne con el cabello suelto al viento,
sin perdonar al blanco pie corria
por áspero camino, tan sin tiento
que Apolo en la pintura parecía que,
porque ella templase el movimiento,
con menos ligereza la segura.
El va siguiendo, y ella huye
como quien siente al pecho el odioso plomo.
Mas a la fin los brazos le crecían,
y en sendos ramos vueltos se mostraban.
Y los cabellos. que vencer solían
al oro fino, en hojas se tornaban;
en torcidas raíces se extendían
los blancos pies, y en tierra se hincaban;
llora el amante, y busca el ser primero,
besando y abrazando aquel madero.
Francisco
de Quevedo (1580-1645)
A
Apolo siguiendo a Dafne
Bermejazo platero de las
cumbres,
a cuya luz se espulga la canalla:
la ninfa Dafne, que se afufa y calla,
si la quieres gozar, paga y no alumbres.
a cuya luz se espulga la canalla:
la ninfa Dafne, que se afufa y calla,
si la quieres gozar, paga y no alumbres.
Si quieres ahorrar de
pesadumbres,
ojo del cielo, trata de compralla:
en confites gastó Marte la malla,
y la espada en pasteles y en azumbres.
ojo del cielo, trata de compralla:
en confites gastó Marte la malla,
y la espada en pasteles y en azumbres.
Volvióse en bolsa Júpiter
severo;
levantóse las faldas la doncella
por recogerle en lluvia de dinero.
levantóse las faldas la doncella
por recogerle en lluvia de dinero.
Astucia fue de alguna dueña
estrella,
que de estrella sin dueña no lo infiero:
Febo, pues eres sol, sírvete de ella.
que de estrella sin dueña no lo infiero:
Febo, pues eres sol, sírvete de ella.
A
Dafne, huyendo de Apolo
"Tras
vos, un alquimista va corriendo,
Dafne, que llaman Sol, ¿y vos tan cruda?
Vos os volvéis murciégalo sin duda,
pues vais del Sol y de la luz huyendo.
Dafne, que llaman Sol, ¿y vos tan cruda?
Vos os volvéis murciégalo sin duda,
pues vais del Sol y de la luz huyendo.
Él
os quiere gozar, a lo que entiendo,
si os coge en esta selva tosca y ruda:
su aljaba suena, está su bolsa muda;
el perro, pues no ladra, está muriendo.
si os coge en esta selva tosca y ruda:
su aljaba suena, está su bolsa muda;
el perro, pues no ladra, está muriendo.
Buhonero
de signos y planetas,
viene haciendo ademanes y figuras,
cargado de bochornos y cometas."
viene haciendo ademanes y figuras,
cargado de bochornos y cometas."
Esto
la dije; y en cortezas duras
de laurel se ingirió contra sus tretas,
y, en escabeche, el Sol se quedó a escuras.
de laurel se ingirió contra sus tretas,
y, en escabeche, el Sol se quedó a escuras.
jueves, 22 de marzo de 2012
Sor Juana Inés de la Cruz
A muy temprana edad aprendió a leer y a escribir. Perteneció a la corte de Antonio de Toledo y Salazar, marqués de Mancera y 25° virrey novohispano. En 1667 ingresó a la vida religiosa a fin de consagrarse por completo a la literatura. Sus más importantes mecenas fueron los marqueses de la Laguna, virreyes de la Nueva España, quienes publicaron sus obras en la España peninsular. Murió a causa de una epidemia el 17 de abril de 1695.
Compuso gran variedad de obras teatrales. Su comedia más célebre es Los empeños de una casa, que en algunas de sus escenas recuerda a la obra de Lope de Vega. Otra de sus conocidas obras teatrales es Amor es más laberinto, donde fue estimada por su creación de caracteres, como Teseo, el héroe principal. Sus tres autos sacramentales revelan el lado teológico de su obra: El mártir del sacramento —donde mitifica a San Hermenegildo—, El cetro de José y El divino Narciso, escritas para ser representadas en la corte de Madrid.
También destaca su lírica, que aproximadamente suma la mitad de su producción; poemas amorosos en la que la decepción es un recurso muy socorrido, poemas de vestíbulo y composiciones ocasionales en honor a personajes de la época. Otras obras destacadas de Sor Juana son sus villancicos y el tocotín, especie de derivación de ese género que intercala pasajes en dialectos nativos. Sor Juana también escribió un tratado de música llamado El caracol, que no ha sido hallado, sin embargo ella lo consideraba una mala obra y puede ser que debido a ello no hubiese permitido su difusión.
Según ella, casi todo lo que había escrito lo hacía por encargo y la única cosa que redactó por gusto propio fue Primero sueño. Sor Juana realizó —por encargo de la condesa de Paredes— unos poemas que probaban el ingenio de sus lectores —conocidos como «enigmas»—, para un grupo de monjas portuguesas aficionadas a la lectura y grandes admiradoras de su obra, que intercambiaban cartas y formaban una sociedad a la que dieron el nombre de Casa del placer. Las copias manuscritas que hicieron estas monjas de la obra de Sor Juana fueron descubiertas en 1968 por Enrique Martínez López en la Biblioteca de LisboaEl estilo predominante de sus obras es el barroco; Sor Juana era muy dada a hacer retruécanos, a verbalizar sustantivos y a sustantivar verbos, a acumular tres adjetivos sobre un mismo sustantivo y repartirlos por toda la oración, y otras libertades gramáticas que estaban de moda en su tiempo. Asimismo es una maestra en el arte del soneto y en el concepto barroco.
La lírica de Sor Juana, testigo del final del barroco hispano, tiene al alcance todos los recursos que los grandes poetas del Siglo de Oro emplearon en sus composiciones. A fin de darle un aire de renovación a su poesía, introduce algunas innovaciones técnicas y le imprime su muy particular sello. La poesía sorjuanesca tiene tres grandes pilares: la versificación, alusiones mitológicas y el hipérbaton.
Su obra lírica más imortante es Primero Sueño.
Compuso gran variedad de obras teatrales. Su comedia más célebre es Los empeños de una casa, que en algunas de sus escenas recuerda a la obra de Lope de Vega. Otra de sus conocidas obras teatrales es Amor es más laberinto, donde fue estimada por su creación de caracteres, como Teseo, el héroe principal. Sus tres autos sacramentales revelan el lado teológico de su obra: El mártir del sacramento —donde mitifica a San Hermenegildo—, El cetro de José y El divino Narciso, escritas para ser representadas en la corte de Madrid.
También destaca su lírica, que aproximadamente suma la mitad de su producción; poemas amorosos en la que la decepción es un recurso muy socorrido, poemas de vestíbulo y composiciones ocasionales en honor a personajes de la época. Otras obras destacadas de Sor Juana son sus villancicos y el tocotín, especie de derivación de ese género que intercala pasajes en dialectos nativos. Sor Juana también escribió un tratado de música llamado El caracol, que no ha sido hallado, sin embargo ella lo consideraba una mala obra y puede ser que debido a ello no hubiese permitido su difusión.
Según ella, casi todo lo que había escrito lo hacía por encargo y la única cosa que redactó por gusto propio fue Primero sueño. Sor Juana realizó —por encargo de la condesa de Paredes— unos poemas que probaban el ingenio de sus lectores —conocidos como «enigmas»—, para un grupo de monjas portuguesas aficionadas a la lectura y grandes admiradoras de su obra, que intercambiaban cartas y formaban una sociedad a la que dieron el nombre de Casa del placer. Las copias manuscritas que hicieron estas monjas de la obra de Sor Juana fueron descubiertas en 1968 por Enrique Martínez López en la Biblioteca de LisboaEl estilo predominante de sus obras es el barroco; Sor Juana era muy dada a hacer retruécanos, a verbalizar sustantivos y a sustantivar verbos, a acumular tres adjetivos sobre un mismo sustantivo y repartirlos por toda la oración, y otras libertades gramáticas que estaban de moda en su tiempo. Asimismo es una maestra en el arte del soneto y en el concepto barroco.
La lírica de Sor Juana, testigo del final del barroco hispano, tiene al alcance todos los recursos que los grandes poetas del Siglo de Oro emplearon en sus composiciones. A fin de darle un aire de renovación a su poesía, introduce algunas innovaciones técnicas y le imprime su muy particular sello. La poesía sorjuanesca tiene tres grandes pilares: la versificación, alusiones mitológicas y el hipérbaton.
Su obra lírica más imortante es Primero Sueño.
Las soledades de Góngora
Aquí os presento el comienzo de las Soledades, la gran obra que Góngora dejó inconclusa, cumbre del culteranismo. Vamos a intentar descrifrarla, buscando las referenciasde que está llena.
SOLEDAD PRIMERA
(Parte I)
Era del año la estación florida
En que el mentido robador de Europa
—Media luna las armas de su frente,
Y el Sol todo los rayos de su pelo—,
Luciente honor del cielo,
En campos de zafiro pace estrellas,
Cuando el que ministrar podía la copa
A Júpiter mejor que el garzón de Ida,
—Náufrago y desdeñado, sobre ausente—,
Lagrimosas de amor dulces querellas
Da al mar; que condolido,
Fue a las ondas, fue al viento
El mísero gemido,
Segundo de Arïón dulce instrumento.
Del siempre en la montaña opuesto pino
Al enemigo Noto
Piadoso miembro roto
—Breve tabla— delfín no fue pequeño
Al inconsiderado peregrino
Que a una Libia de ondas su camino
Fió, y su vida a un leño.
Del Océano, pues, antes sorbido,
Y luego vomitado
No lejos de un escollo coronado
De secos juncos, de calientes plumas
—Alga todo y espumas—
Halló hospitalidad donde halló nido
De Júplter el ave.
Besa la arena, y de la rota nave
Aquella parte poca
Que le expuso en la playa dio a la roca;
Que aun se dejan las peñas
Lisonjear de agradecidas señas.
Desnudo el joven, cuanto ya el vestido
Océano ha bebido
Restituir le hace a las arenas;
Y al Sol le extiende luego,
Que, lamiéndole apenas
Su dulce lengua de templado fuego,
Lento lo embiste, y con suave estilo
La menor onda chupa al menor hilo.
Lo que se narra en estas primeras estrofas se podría resumir en:
Rapto de Europa: Zeus se transforma en toro para raptar a la ninfa en una playa
Ganímedes era un bello joven -considerado el más bello de los mortales- que guardaba los rebaños de su padre en las montañas cercanas a Troya. Su belleza llamó la atención a Zeus que no dudó en raptarlo, convirtiéndose en águila. Fue trasladado al Olimpo donde serviría de copero, escanciando el néctar en la copa de Zeus, función en la que reemplazaría a Hebe, la diosa de la juventud
Arión fue un joven músico que, tras un naufragio (o un rapto de piratas, según las leyendas) tocó su lira y unos delfines acudieron a rescatarlo.
SOLEDAD PRIMERA
(Parte I)
Era del año la estación florida En que el mentido robador de Europa
—Media luna las armas de su frente,
Y el Sol todo los rayos de su pelo—,
Luciente honor del cielo,
En campos de zafiro pace estrellas,
Cuando el que ministrar podía la copa
A Júpiter mejor que el garzón de Ida,
—Náufrago y desdeñado, sobre ausente—,
Lagrimosas de amor dulces querellas
Da al mar; que condolido,
Fue a las ondas, fue al viento
El mísero gemido,
Segundo de Arïón dulce instrumento.
Del siempre en la montaña opuesto pino
Al enemigo Noto
Piadoso miembro roto
—Breve tabla— delfín no fue pequeño
Al inconsiderado peregrino
Que a una Libia de ondas su camino
Fió, y su vida a un leño.
Del Océano, pues, antes sorbido,
Y luego vomitado
No lejos de un escollo coronado
De secos juncos, de calientes plumas
—Alga todo y espumas—
Halló hospitalidad donde halló nido
De Júplter el ave.
Besa la arena, y de la rota nave
Aquella parte poca
Que le expuso en la playa dio a la roca;
Que aun se dejan las peñas
Lisonjear de agradecidas señas.
Desnudo el joven, cuanto ya el vestido
Océano ha bebido
Restituir le hace a las arenas;
Y al Sol le extiende luego,
Que, lamiéndole apenas
Su dulce lengua de templado fuego,
Lento lo embiste, y con suave estilo
La menor onda chupa al menor hilo.
Lo que se narra en estas primeras estrofas se podría resumir en:
| 1-14 | Introducción, en una compleja y sofisticada frase, en la que se presenta al peregrino luchando por su vida en el mar, tras un naufragio. | |||
| 15-93 | El peregrino llega a la playa, seca su ropa, trepa unos acantilados y se dirige en la noche hacia una hoguera que ve a lo lejos. Allí encuentra a unos cabreros que le ofrecen su hospitalidad. |
Rapto de Europa: Zeus se transforma en toro para raptar a la ninfa en una playa
Ganímedes era un bello joven -considerado el más bello de los mortales- que guardaba los rebaños de su padre en las montañas cercanas a Troya. Su belleza llamó la atención a Zeus que no dudó en raptarlo, convirtiéndose en águila. Fue trasladado al Olimpo donde serviría de copero, escanciando el néctar en la copa de Zeus, función en la que reemplazaría a Hebe, la diosa de la juventud
Arión fue un joven músico que, tras un naufragio (o un rapto de piratas, según las leyendas) tocó su lira y unos delfines acudieron a rescatarlo.
martes, 13 de marzo de 2012
Las églogas de Garcilaso
Para Garcilaso, inspirado en la lírica petrarquista, el tema por excelencia de la lírica debía ser el amor. Es especialmente en las églogas donde se ve el máximo refinamiento adquirido: a través de las lágrimas de los pastores que lloran las pérdidas de sus amadas y el paisaje bucólico idealizado, lleno de epítetos.
En la égloga I Garcilaso pone en boca de dos pastores, Salicio y Nemoroso, sus quejas de amor, con el fondo de un paisaje natural idealizado, un locus amoenus que será reflejo del estado de ánimo de los personajes (alter ego ambos del poeta).
Salicio llora ("Salid, sin duelo, lágrimas corriendo") por el rechazo de su amada, Galatea, mientras que Nemoroso se lamenta por la muerte de Elisa, a la que recuerda en ese spacio natural en el que vivieron tan buenos momentos y que ya ahora, sin ella, no es tan idílico.
La métrica empleada es la estancia (combinación libre de veros endecasílabos y heptasílabos con rima consonante)
Saliendo de las ondas encendido,
rayaba de los montes al altura
el sol, cuando Salicio, recostado
al pie de un alta haya en la verdura,
por donde un agua clara con sonido
atravesaba el fresco y verde prado,
él, con canto acordado
al rumor que sonaba,
del agua que pasaba,
se quejaba tan dulce y blandamente
como si no estuviera de allí ausente
la que de su dolor culpa tenía;
y así, como presente,
razonando con ella, le decía:
Salicio:
¡Oh más dura que mármol a mis quejas,
y al encendido fuego en que me quemo
más helada que nieve, Galatea!,
estoy muriendo, y aún la vida temo;
témola con razón, pues tú me dejas,
que no hay, sin ti, el vivir para qué sea.
Vergüenza he que me vea
ninguno en tal estado,
de ti desamparado,
En la égloga I Garcilaso pone en boca de dos pastores, Salicio y Nemoroso, sus quejas de amor, con el fondo de un paisaje natural idealizado, un locus amoenus que será reflejo del estado de ánimo de los personajes (alter ego ambos del poeta).
Salicio llora ("Salid, sin duelo, lágrimas corriendo") por el rechazo de su amada, Galatea, mientras que Nemoroso se lamenta por la muerte de Elisa, a la que recuerda en ese spacio natural en el que vivieron tan buenos momentos y que ya ahora, sin ella, no es tan idílico.
La métrica empleada es la estancia (combinación libre de veros endecasílabos y heptasílabos con rima consonante)
Saliendo de las ondas encendido,
rayaba de los montes al altura
el sol, cuando Salicio, recostado
al pie de un alta haya en la verdura,
por donde un agua clara con sonido
atravesaba el fresco y verde prado,
él, con canto acordado
al rumor que sonaba,
del agua que pasaba,
se quejaba tan dulce y blandamente
como si no estuviera de allí ausente
la que de su dolor culpa tenía;
y así, como presente,
razonando con ella, le decía:
Salicio:
¡Oh más dura que mármol a mis quejas,
y al encendido fuego en que me quemo
más helada que nieve, Galatea!,
estoy muriendo, y aún la vida temo;
témola con razón, pues tú me dejas,
que no hay, sin ti, el vivir para qué sea.
Vergüenza he que me vea
ninguno en tal estado,
de ti desamparado,
y de mí mismo yo me corro agora.
¿De un alma te desdeñas ser señora,
donde siempre moraste, no pudiendo
de ella salir un hora?
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.
¿De un alma te desdeñas ser señora,
donde siempre moraste, no pudiendo
de ella salir un hora?
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.
Con mi llorar las piedras enternecen
su natural dureza y la quebrantan;
los árboles parece que s’inclinan;
las aves que m’escuchan, cuando cantan,
con diferente voz se condolecen
y mi morir cantando m’adevinan;
las fieras que reclinan
su cuerpo fatigado
dejan el sosegado
sueño por escuchar mi llanto triste:
tú sola contra mí t’endureciste,
los ojos aun siquiera no volviendo
a los que tú hiciste
salir, sin duelo, lágrimas corriendo.
Aquí dio fin a su cantar Salicio,
y sospirando en el postrero acento,
soltó de llanto una profunda vena;
queriendo el monte al grave sentimiento
d’aquel dolor en algo ser propicio,
con la pesada voz retumba y suena;
la blanda Filomena,
casi como dolida
y a compasión movida,
dulcemente responde al son lloroso.
Lo que cantó tras esto Nemoroso,
Lo que cantó tras esto Nemoroso,
decildo vos, Pïérides, que tanto
no puedo yo ni oso,
que siento enflaquecer mi débil canto.
NEMOROSO
Corrientes aguas puras, cristalinas,
árboles que os estáis mirando en ellas,
verde prado de fresca sombra lleno,
aves que aquí sembráis vuestras querellas,
hiedra que por los árboles caminas,
torciendo el paso por su verde seno:
yo me vi tan ajeno
del grave mal que siento
que de puro contento
con vuestra soledad me recreaba,
donde con dulce sueño reposaba,
o con el pensamiento discurría
por donde no hallaba
sino memorias llenas d’alegría;
y en este mismo valle, donde agora
me entristezco y me canso en el reposo,
estuve ya contento y descansado.
¡ Oh bien caduco, vano y presuroso!
Acuérdome, durmiendo aquí algún hora,
que, despertando, a Elisa vi a mi lado.
¡Oh miserable hado!
¡Oh tela delicada,
antes de tiempo dada
a los agudos filos de la muerte!
Más convenible fuera aquesta suerte
a los cansados años de mi vida,
que’s más que’l hierro fuerte,
pues no la ha quebrantado tu partida.
¿Dó están agora aquellos claros ojos
que llevaban tras sí, como colgada,
mi alma, doquier que ellos se volvían?
¿Dó está la blanca mano delicada,
llena de vencimientos y despojos
que de mí mis sentidos l’ofrecían?
Los cabellos que vían
con gran desprecio al oro
como a menor tesoro
¿adónde están, adónde el blanco pecho?
¿Dó la columna que’l dorado techo
con proporción graciosa sostenía?
Aquesto todo agora ya s’encierra,
por desventura mía,
en la escura, desierta y dura tierra.
Después que nos dejaste, nunca pace
en hartura el ganado ya, ni acude
el campo al labrador con mano llena;
no hay bien que’n mal no se convierta y mude.
La mala hierba al trigo ahoga, y nace
en lugar suyo la infelice avena;
la tierra, que de buena
gana nos producía
flores con que solía
quitar en solo vellas mil enojos,
produce agora en cambio estos abrojos,
ya de rigor d’espinas intratable.
Yo hago con mis ojos
crecer, lloviendo, el fruto miserable.
La égloga III, escrita en octavas reales (versos endecasílabos con rima consonante: ABABABCC) combina las características más importantes de la lírica renacentista: empleo de os metros italianos, utilización de la mitología clásica, combinacion del sentimiento del poeta con la naturaleza descrita, etc.
La composición comienza con una introducción de Garcilaso tras la cual presenta a cuatro ninfas (Filódoce, Dinámene, Climene y Nise) que tejen en el río Tajo unos tapices con algunas de las historias de amor de final trágico de la mitología clásica: Orfeo y Eurídice, Apolo y Dafne, Venus y Adonis, demás de una historia ya conocida por todos, las de Nemoroso y Elisa, que habrían escuchado cantar.
Tras esto, aparecen dos pastores, a los que las ninfas oyen, Tirreno y Alcino, que dialogan mientras pastan su ovejas sobre sus amores felices, mientras los acompaña la descripción de un locus amoenus.
Cerca del Tajo en soledad amena
de verdes sauces hay una espesura,
toda de yedra revestida y llena,
que por el tronco va hasta la altura,
y así la teje arriba y encadena,
que el sol no halla paso a la verdura;
el agua baña el prado con sonido
alegrando la vista y el oído.
de verdes sauces hay una espesura,
toda de yedra revestida y llena,
que por el tronco va hasta la altura,
y así la teje arriba y encadena,
que el sol no halla paso a la verdura;
el agua baña el prado con sonido
alegrando la vista y el oído.
Movióla el sitio umbroso, el manso viento,
el suave olor de aquel florido suelo.
Las aves en el fresco apartamiento
vio descansar del trabajoso vuelo.
Secaba entonces el terreno aliento
el sol subido en la mitad del cielo.
En el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba.
el suave olor de aquel florido suelo.
Las aves en el fresco apartamiento
vio descansar del trabajoso vuelo.
Secaba entonces el terreno aliento
el sol subido en la mitad del cielo.
En el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba.
Dinámene no menos artificio
mostraba en la labor que había tejido,
pintando a Apolo en el robusto oficio
de la silvestre caza embebecido.
Mudar luego le hace el ejercicio
la vengativa mano de Cupido.
que hizo a Apolo consumirse en lloro
después que le enclavó con punta de oro.
Dafne con el cabello suelto al viento,
sin perdonar al blanco pie corria
por áspero camino, tan sin tiento
que Apolo en la pintura parecía
que, porque ella templase el movimiento,
con menos ligereza la seguía.
El va siguiendo, y ella huye
como quien siente al pecho el odioso plomo.
Mas a la fin los brazos le crecían,
y en sendos ramos vueltos se mostraban.
Y los cabellos. que vencer solían
al oro fino, en hojas se tornaban;
en torcidas raíces se extendían
los blancos pies, y en tierra se hincaban;
llora el amante, y busca el ser primero,
besando y abrazando aquel madero.
TIRRENO
Flérida, para mi dulce y sabrosa
más que la fruta del cercado ajeno,
más blanca que la leche, y más hermosa
que el prado por abril de flores lleno:
si tú respondes pura y amorosa
al verdadero amor de tu Tirreno,
a mi majada arribarás primero
que el cielo nos muestre su lucero.
ALCINO
Hermosa Filis, siempre yo te sea
amargo al gusto más que la retama,
y de ti despojado yo me vea,
cual queda el tronco de su verde rama,
si más que yo el murciélago desea
la oscuridad, ni más la luz desama,
por ver ya el fin de un término tamaño
de este día; para mí mayor que un año.
Esto cantó Tirreno, y esto Alcino
le respondió; y habiendo ya acabado
el dulce son, siguieron su camino
con paso un poco más apresurado.
Siendo a las ninfas ya el rumor vecino,
juntas se arrojan por el agua a nado;
y de la blanca espuma que movieron,
las cristalinas ondas se cubrieron.
mostraba en la labor que había tejido,
pintando a Apolo en el robusto oficio
de la silvestre caza embebecido.
Mudar luego le hace el ejercicio
la vengativa mano de Cupido.
que hizo a Apolo consumirse en lloro
después que le enclavó con punta de oro.
Dafne con el cabello suelto al viento,
sin perdonar al blanco pie corria
por áspero camino, tan sin tiento
que Apolo en la pintura parecía
que, porque ella templase el movimiento,
con menos ligereza la seguía.
El va siguiendo, y ella huye
como quien siente al pecho el odioso plomo.
Mas a la fin los brazos le crecían,
y en sendos ramos vueltos se mostraban.
Y los cabellos. que vencer solían
al oro fino, en hojas se tornaban;
en torcidas raíces se extendían
los blancos pies, y en tierra se hincaban;
llora el amante, y busca el ser primero,
besando y abrazando aquel madero.
TIRRENO
Flérida, para mi dulce y sabrosa
más que la fruta del cercado ajeno,
más blanca que la leche, y más hermosa
que el prado por abril de flores lleno:
si tú respondes pura y amorosa
al verdadero amor de tu Tirreno,
a mi majada arribarás primero
que el cielo nos muestre su lucero.
ALCINO
Hermosa Filis, siempre yo te sea
amargo al gusto más que la retama,
y de ti despojado yo me vea,
cual queda el tronco de su verde rama,
si más que yo el murciélago desea
la oscuridad, ni más la luz desama,
por ver ya el fin de un término tamaño
de este día; para mí mayor que un año.
Esto cantó Tirreno, y esto Alcino
le respondió; y habiendo ya acabado
el dulce son, siguieron su camino
con paso un poco más apresurado.
Siendo a las ninfas ya el rumor vecino,
juntas se arrojan por el agua a nado;
y de la blanca espuma que movieron,
las cristalinas ondas se cubrieron.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Cantigas de amigo y villancicos
Escritas en gallego-portugués, las cantigas de amigo son composiciones de tipo tradicional de temática amorosa que, igual que las jarchas, están puestas en boca de una mujer y se transmitieron de forma oral, gracias a los juglres, entre los que destaca en ámbito gallego, Martín Codax.
Aquí tenéis el vídeo de una de als cantigas más conocidas: "Ondas do Mar de Vigo".
Los villancicos castellano son también composiciones de tipo popular en principio (aunque más tarde serán compuestos expresamente por autores cultos) de temática variada: canciones masculinas o femeninas, temas eróticos, de caza, de belleza femenina, niñas enamoradas, tormentos amorosos, citas, alba, ausencia, mujeres morenas, monjas, fiestas, malmaridadas, amor de fraile o las serranillas.
Estructuralmente, podríamos decir, sus partes suelen ser las siguientes: una primera parte que es el tema o estribillo del villancico, que se sitúa al principio llamándose cabeza, que suele ser una redondilla; una segunda parte o mudanza que suele ser también una redondilla; una tercera parte que se compone de versos de enlace y de vuelta, generalmente compuesta por cuatro versos, algunos de los cuales riman con la mudanza, y otros quedan sueltos o riman entre ello, quedando el último como vuelta al estribillo, que se repite al final.
Existen dos tipos de villancicos castellanos principales. El villancico zejelesco (Cabeza-Mudanza- Verso de enlace- Verso de vuelta - Estribillo) y el villancico paralelístico (Cabeza-Díptico- Díptico- Díptico)
Aquí podemos ver otra interpretación musical, de mano de un grupo noruego llamado kalenda Mayade, de un villancico castellano que nos permite ambientarnos en este contexto:
Atribuido a Mateo Flecha el viejo
Riu, riu, chiu,
La guarda ribera,
Dios guardó el lobo
de nuestra cordera.
El lobo rabioso
La quiso morder,
Mas Dios poderoso
La supo defender,
Quizole hazer que
No pudiesse pecar, (sic)
Ni aun original
Esta virgen no tuviera.
Riu, riu, chiu,
La guarda ribera,
Dios guarde el lobo
De nuestra cordera.
Este qu'es nasçido
Es el gran monarcha,
Christo patriarcha
De carne vestido.
Hanos redimido
Con se hazer chiquito,
Aunque era infinito,
Finito se hiziera.
Riu, riu, chiu.
La guarda ribera,
Dios guarde el lobo
De nuestra cordera.
Este viene a dar
A los muertos vida,
Y viene a reparar
De todos la cayda;
Es la luz del dia
Aqueste moçuelo,
Este es el cordero
Que San Juan dixera.
Riu, riu, chiu,
La guarda ribera,
Dios guarde el lobo
De nuestra cordera.
Muchas profecias
Lo han profetizado,
Y aun en nuestros dias,
Lo hemos alcançado,
A Dios humanado
Vemos en el suelo,
Y al hombre en el cielo
Porque el lo quisiera.
Riu, riu, chiu,
La guarda ribera,
Dios guarde el lobo
De nuestra cordera.
Mira bien que os cuadre
Que ansina lo oyera,
Que Dios no pudiera
Hazerla mas que madre;
El qu'era su Padre,
Oy d'ella nasçio,
Y el que la crio,
Su hijo se dixera.
Riu, riu, chiu,
La guarda ribera,
Dios guarde el lobo
De nuestra cordera
Yo vi mil garçones
Que andavan cantando.
Por aqui bolando
Haziendo mil sones,
Diziendo a gascones,
Gloria sea en el cielo,
Y paz en el suelo
Pues Jesús nasçiera.
Riu, riu, chiu,
La guarda ribera,
Dios guarde el lobo
De nuestra cordera.
Pues que ya tenemos
Lo que desseamos, T
odos juntos vamos
Presentes llevemos;
Todos le daremos
Nuestra voluntad,
Pues a se igualar
Con nosotros viniera (sic)
Riu, riu, chiu,
La guarda ribera,
Dios guarde el lobo
De nuestra cordera.
La guarda ribera,
Dios guardó el lobo
de nuestra cordera.
El lobo rabioso
La quiso morder,
Mas Dios poderoso
La supo defender,
Quizole hazer que
No pudiesse pecar, (sic)
Ni aun original
Esta virgen no tuviera.
Riu, riu, chiu,
La guarda ribera,
Dios guarde el lobo
De nuestra cordera.
Este qu'es nasçido
Es el gran monarcha,
Christo patriarcha
De carne vestido.
Hanos redimido
Con se hazer chiquito,
Aunque era infinito,
Finito se hiziera.
Riu, riu, chiu.
La guarda ribera,
Dios guarde el lobo
De nuestra cordera.
Este viene a dar
A los muertos vida,
Y viene a reparar
De todos la cayda;
Es la luz del dia
Aqueste moçuelo,
Este es el cordero
Que San Juan dixera.
Riu, riu, chiu,
La guarda ribera,
Dios guarde el lobo
De nuestra cordera.
Muchas profecias
Lo han profetizado,
Y aun en nuestros dias,
Lo hemos alcançado,
A Dios humanado
Vemos en el suelo,
Y al hombre en el cielo
Porque el lo quisiera.
Riu, riu, chiu,
La guarda ribera,
Dios guarde el lobo
De nuestra cordera.
Mira bien que os cuadre
Que ansina lo oyera,
Que Dios no pudiera
Hazerla mas que madre;
El qu'era su Padre,
Oy d'ella nasçio,
Y el que la crio,
Su hijo se dixera.
Riu, riu, chiu,
La guarda ribera,
Dios guarde el lobo
De nuestra cordera
Yo vi mil garçones
Que andavan cantando.
Por aqui bolando
Haziendo mil sones,
Diziendo a gascones,
Gloria sea en el cielo,
Y paz en el suelo
Pues Jesús nasçiera.
Riu, riu, chiu,
La guarda ribera,
Dios guarde el lobo
De nuestra cordera.
Pues que ya tenemos
Lo que desseamos, T
odos juntos vamos
Presentes llevemos;
Todos le daremos
Nuestra voluntad,
Pues a se igualar
Con nosotros viniera (sic)
Riu, riu, chiu,
La guarda ribera,
Dios guarde el lobo
De nuestra cordera.
martes, 15 de febrero de 2011
Lírica medieval

La lírica medieval aparece representada en dos mundos muy diversos: el del pueblo llano (la lírica popular y tradicional, anónima, breve, de rima asonante y generalmente puesta en boca de una mujer) y el de la corte (la lírica culta cortesana, de autor conocido, más extensa y con una estructura métrica delimitada)LÍRICA POPULAR
LÍRICA CULTA
La Edad Media
Vamos a ver aquí algunas imágenes, mapas de conceptos y esquemas que nos ayudan a contextualizar la literatura medieval:
LA ALTA EDAD MEDIA
LA BAJA EDAD MEDIA
LA SOCIEDAD FEUDAL
LA RECONQUISTA
LA SITUACIÓN LINGÜÍSTICA DE LA PENÍNSULA EN LA EDAD MEDIA
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